Al aproximarnos a la política
observamos que hay tres formas básicas para llevarlo a cabo, a saber, la
prudencia, la ciencia y la filosofía.
La primera parte de que la
política es un saber práctico orientado a la vida en común. En este sentido,
aunque el ser humano es un ser eminentemente social, es decir, que se relaciona
con sus iguales por naturaleza, de
ahí no puede seguirse que la sociedad sea algo natural. Muy al contrario, la sociedad es algo artificial, creado
por el hombre. Por lo tanto, será capital en este ámbito la experiencia, pues
es la única forma que tenemos para actuar correctamente en este ámbito. En este
punto, es interesante la distinción que reflejó Aristóteles. Según este autor,
hay que diferenciar ente la teoría, es decir, el conocimiento sobre realidades
que no dependen del hombre y práctica, que supone tratar de descubrir aquellas
realidades contingentes, dependientes de la acción del ser humano (Derecho,
política o moral). En este último tipo se enmarca la sociedad, pues como se ha
señalado es algo creado. Además, dentro de esta última podemos, a su vez,
diferenciar entre acción, cuya virtud es la prudencia (phrónesis) y la producción, que se identifica con la técnica (tecné).